martes, 16 de septiembre de 2008

los Popolocas

Los popolocas todavía son considerados una cultura menor: Alejandra Gámez

Lesly Mellado May n

Los popolocas han tenido que arrastrar desde el inicio de su historia hasta la actualidad el juicio de que son un grupo cultural con desarrollo menor. De hecho, su nombre es un peyorativo puesto por los mexicas, cuyas traducciones para designarlos van desde "tartamudos" hasta "poco inteligentes".

Este prejuicio ha provocado que los estudios sobre este grupo indígena, asentado en el centro y sur del estado de Puebla, sean escasos, y exista desinterés gubernamental y académico para hacer investigaciones, señaló Alejandra Gámez, investigadora del Colegio de Antropología de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP).
A punto de editar un trabajo etnohistórico sobre los popolocas, la académica comentó que hay una lamentable desvalorización de esta cultura, de la que aún se conserva algunas técnicas en la alfarería y la producción textil. De hecho, sólo existen dos trabajos serios sobre la región, uno realizado en San Felipe Otlaltepec y otro en San Juan Atzingo.
Señaló que el juicio iniciado por los mexicas ha prevalecido y la gran mayoría de los investigadores considera a los popolocas un grupo "medianero" que no desarrolló alta cultura. En opinión de Alejandra Gámez, la visión de que no hay características que la hagan parecer una "alta" cultura es que por estar asentados en una zona estratégica para las rutas comerciales eran constantemente invadidos, lo que la hizo tomar elementos de varias culturas. Se habla de que en los materiales que se ha encontrado de épocas tempranas hay influencia zapoteca.
Este permanente contacto con otras culturas, lejos de truncar su desarrollo, hizo a los popolocas un grupo muy rico, pero se ha interpretado que tiene muchas influencias y pocas especificidades, argumentó la académica de la UAP.
Otro fenómeno que ha mantenido fuera del interés académico a la cultura popoloca (hoy concentrada entre Tepexi de Rodríguez e Ixcaquixtla; y entre Tehuacán, Tlacotepec de Juárez y Zapotitlán de las Salinas) tiene que ver con la posición política del Estado mexicano, que solamente destina sumas de dinero importantes al estudio de las culturas que dejaron sitios monumentales.
En la región popoloca no existen zonas arqueológicas monumentales, por lo que no ha levantado interés académico ni gubernamental. Esta característica se debe a la situación geográfica y la inestabilidad social y política que se daba por las constantes invasiones.
Alejandra Gámez agregó que hasta el momento no se ha realizado muchas excavaciones en la región popoloca, pero los pocos vestigios que han sido estudiados hablan de una compleja organización social y cultural. Además de la falta de disposición para estudiar a esta cultura, se suman algunos escollos, como que las edificaciones se hicieron en lugares de difícil acceso, lo que ha llevado a pensar que algunas se tratan de verdaderas fortalezas.
Los lugares más conocidos son Tepexi Viejo, Tehuacán Viejo, Cuthá (cerca de Zapotitlán de las Salinas), Tecamachalco Viejo, Tlacotepec, Ixcaquixtla y Coixtlahuacan (Oaxaca). A éstos se suman algunos sitios importantes no explorados y saqueados.
Sobre la desatención de los antropólogos hacia la cultura popoloca, la investigadora de la UAP indicó que les resultan más atractivas las regiones con riqueza natural, por ello, la mayor parte de los estudios son realizados en la Sierra Norte del estado de Puebla. Además de que todavía se arrastra un poco la visión que se tenía en los años cuarenta, cuando se consideraba a los popolocas un grupo atrasado.
"La riqueza popoloca está a la vista. En el trabajo de campo que realicé para su estudio, identifiqué que aún se conserva rituales y formas de producción con características prehispánicas. Por ejemplo, la cerámica de Los Reyes Metzontla tiene técnicas y formas de la época mesoamericana. En San Marcos, Tlacoyalco y San Luis Temalacayuca, aún se conservan las formas de teñir los textiles. Y la cestería que se elabora en comunidades aledañas a Tehuacán nos remonta a las formas tradicionales en la época prehispánica", concluyó la investigadora, cuyo trabajo será editado el durante el próximo año por el ayuntamiento de Tecamachalco.