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martes, 30 de septiembre de 2008

Zapotecos

Zapotecos

Cuaderno de Trabajo

Monte AlbánDesde épocas muy remotas, hacia el año 800 a.C., durante el horizonte Preclásico, los zapotecos se establecieron en los valles centrales del actual estado de Oaxaca. Así, mientras Teotihuacan florecía en el centro de México y las ciudades mayas en el sureste, Monte Albán, centro ceremonial construido en lo alto de un cerro, era la ciudad más importante de la región oaxaqueña.

Los zapotecas desarrollaron una agricultura muy variada que a principios del periodo Clásico daba sustento a numerosas aldeas. Para tener buenas cosechas rendían culto al sol, la lluvia, la tierra y el maíz.

Las mujeres y hombres del pueblo, que vivían en las aldeas, estaban obligados a entregar como tributo: maíz, guajolotes, miel y frijol. Además de agricultores los zapotecos destacaron como tejedores y alfareros. Son famosas las urnas funerarias zapotecas que eran vasijas de barro que se colocaban en las tumbas.

Los zapotecos alcanzaron un elevado nivel cultural y fueron, junto con los mayas, el único pueblo de la época que desarrolló un sistema completo de escritura. Por medio de glifos y otros símbolos grabados en piedra o pintados en los edificios y tumbas, combinan la representación de ideas y sonidos.

Actualmente, los zapotecos conforman un importante grupo indígena. Viven principalmente en el estado de Oaxaca, aún cuando hay pequeños grupos en Veracruz, Guerrero y Chiapas. La región zapoteca se encuentra en la sierra, en los valles centrales y en el istmo. Desde un punto de visto lingüístico, el zapoteco forma parte de la familia oaxaqueña y se encuentra entre las lenguas indígenas con mayor número de hablantes en nuestro país.

Las grandes ciudades que construyeron los pueblos agrícolas de Mesoamérica, crecieron y estuvieron habitadas durante varios siglos. Sin embargo, entre los años 700 y 800 d.C., casi todas ellas fueron abandonadas. Primero, en Teotihuacan, después en la zona maya y luego en Monte Albán. A pesar de eso, florecieron nuevos centros ceremoniales como Cacaxtla y El Tajín. Durante este periodo también subsistieron señoríos avanzados en el Altiplano, como los de Cholula y Xochicalco; y en los estados de Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Guanajuato, Aguascalientes y Querétaro, se desarrollaron las culturas de Occidente.

Monte Albán dominó los valles hasta fines del periodo Clásico y, al igual que otras ciudades mesoamericanas, entre los años 700 y 800 d.C. terminó su esplendor; pese a ello, la cultura zapoteca continuó en los valles de Oaxaca.


fuente

http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/viajeros/mesoamerica/culturazapoteca.html

martes, 16 de septiembre de 2008

Los Zapotecos

L os zapotecas llegaron al Valle Central alrededor del año 1400 a.C., y formaron las primeras aldeas en las joyas de los ríos que ofrecían mejores condiciones para el cultivo de algunos granos que habían logrado domesticar. La agricultura trajo consigo el desarrollo de sistemas de riego apoyados en el avance tecnológico y en la necesidad de aumentar la producción.

Las aldeas de esta época (1300 a 900 a.C.) contaban entre ocho y diez unidades domésticas. Los cálculos demográficos se han efectuado a partir del tamaño de las viviendas y del total de objetos localizados.

El asentamiento más grande de la etapa aldeana fue San José Mogote, en el Valle de Etla. Los vestigios más antiguos de este sitio datan del año 1500 a.C.; para este lapso podemos distinguir ya una diferenciación social, a partir de la presencia de una serie de artículos suntuarios.

Monte AlbánMonte Albán, sin duda la ciudad más grande e importante de los zapotecas y de mayor extensión en esta área de Mesoamérica, fue diseñada sobre el plano tabajado de una montaña, a 400 m. sobre el nivel del Valle, lo que hace evidente, desde un punto de vista estratégico, el interés que tuvieron sus constructores en manifestar su poderío.

Las primeras construcciones en Monte Albán corresponden a la fecha 500-100 a.C., periodo conocido como Monte Albán I. Su crecimiento posterior fue vertiginoso y ya para el siguiente periodo (Monte Albán II, 100 a.C.-250 d.C.), la ciudad se extendió sobre una área de 4 m² alrededor de la Gran Plaza, centro religioso administrativo del lugar. No todos los edificios fueron construidos al mismo tiempo, el trazo de la plaza y el Edificio de los Danzantes, son del periodo I, pero la mayoría de los otros corresponden al periodo III (250-800 d.C.).

La Plaza, de forma rectangular, orientada sobre el eje norte-sur, la delimitan basamentos sobre los que se construyeron los templos y las residencias, dando origen a un conjunto de aspecto imponente. Los templos fueron levantados utilizando muros de adobe sobre cimientos de piedra; aplicaron pintura sobre la cubierta de estuco en las paredes. Los techos, que eran planos, se sostenían sobre morillos de madera apoyados en los muros.

Algunos de los edificios que rodean esta plaza presentan tableros y taludes, elementos decorativos de influencia teotihuacana. En la esquina noreste de la Plaza, con una orientación norte-sur se localiza el Juego de Pelota y cercano a la Tumba 105 en la parte noreste del sitio podemos observar otro más.

Las instalaciones civiles y en las áreas habitacionales se distribuían sobre terrazas en las laderas fuera del conjunto central ubicado en la parte más alta de la montaña.

Las unidades habitacionales, además de la vivienda propiamente dicha, comprendían una pequeña huerta, un pozo para almacenamiento del agua y espacios para talleres artesanales. Aun cuando había diversas variantes, las unidades guardaban, en términos generales, un patrón constructivo que cosistía en un patio central, alrededor del cual se levantaban los cuartos.

La costumbre que tenían de enterrar a sus muertos en tumbas, de un significado especial, es uno de los componentes de los usos culturales del mundo zapoteca que más ha llamado la atención. Los tipos de tumbas y las formas de éstas es muy diversa, al igual que el número en que se agrupan. Las hay sencillas, que consisten en fosas excavadas bajo el piso de los cuartos sin ninguna construcción aparente, hasta las tumbas can fachadas de diseño complejo y con bajorrelieves en jambas y dinteles; integrados por un vestíbulo y varias cámaras. Algunas tumbas tienen las paredes decoradas con murales policromos, que muestran escenas de la vida cotidiana y de ceremonias rituales, como ocurre en las tumbas 104 y 105.

Otras, no tan majestuosas en su construcción como las anteriores, han maravillado al mundo por su contenido, como fue el caso de la tumba 7. En realidad se trata de un palacio zapoteca reutilizado posteriormente por mixtecos, que deciden depositar a sus ancestros en este lugar sagrado. Para ello levantan parte del techo de la tumba, sacan los restos que se encontraban allí para después colocar sobre el piso, los esqueletos de nueve individuos acompañados de una gran cantidad de objetos finamente elaborados en oro, plata, jade y turquesa entre otros.

Alrededor del año 800 d.C., Monte Albán dejó de crecer, cesaron las nuevas construcciones y el mantenimiento de los grandes edificios, el sitio se eclipsó de manera paulatina. Las últimas excavaciones arqueológicas realizadas en el sitio, indican que un buen número de casas siguieron habitadas al menos hasta la época Monte Albán V (1325-1521 d.C.).

La caída de Monte Albán permitió que otras ciudades ya existentes, se fortalecieran, y que surgieran otras nuevas. Las ciudades vecinas en la época de Monte Albán IV y V no alcanzaron un control total sobre los valles. Se mantuvieron con cierta autonomía y crearon alianzas por medio de matrimonios y con la actividad comercial, cuando fue conveniente. Se abrió un periodo de gran inestabilidad social y política. Los sitios más importantes de aquel momento fueron los de Mitla, Huijazoo, Lambityeco y Zaachila.

En el periodo Monte Albán V se expande el militarismo en el Valle de Oaxaca, de la misma forma que estaba sucediendo en otros lugares de Mesoamérica. Llegan al Valle los mexicas, que incursionaron de manera permanente en la zona y conquistaron las ciudades más importantes como Zaachila, Cuilapan y Mitla. Sin embargo, sólo fue un dominio temporal. Poco antes, habían arribado grupos procedentes de la Mixteca, enfrascándose en continuas luchas por el dominio de las tierras de cultivo y el control de los tributos. Los mixtecos lograron dominar en cierto momento y crearon un centro político en Cuilapan.

Es en esta etapa cuando Mitla se consolidó como centro religioso rector del Valle. Ciudad situada en el Valle de Tlacolula, la cual destaca por la decoración de sus edificios en base a mosaicos de piedra que resultan en diseños de gran belleza y armonía. Es un asentamiento disperso con construcciones en donde se aprovecharon las pequeñas elevaciones del terreno, utilizando basamentos bajos. Predominan dentro del sitio los palacios con patios centrales y cuartos dispuestos a los lados, bajo su planta sus habitantes construyeron tumbas que dejan ver diseños arquitectónicos muy elaborados, compuestos por varios recintos y decoradas, también con tableros y grecas en las paredes.